09/10/2021 Playlist del artículo para que puedas escucharlo mientras lees: enlace . La inigualable novela de Umberto Eco, El nombre de la rosa , termina con el latinismo: stat rosa pristina nomine, nomina nuda tenemus . En la traducción que manejo del libro (de Tomás de la Ascensión Recio, Editorial Lumen, 1990, 3ª edición) se traduce como “De la rosa nos queda únicamente el nombre”. Dice el traductor (p. 630) que es una cita de un monje benedictino del siglo XII, Bernardo Morliacense, acerca del tema Ubi sunt (“¿En dónde están?”). Es decir, dónde quedan la gloria, la belleza, la juventud… cuando pasa el tiempo. De todo eso solo nos queda el nombre.